BUSCANDO HADAS
Me perdí una noche, una noche que salí a buscar hadas, no recuerdo cuanto tiempo caminé ni a donde quería ir, no es agradable un bosque de noche, pero yo no me asustaba, buscaba mis hadas, donde hay hadas no hay maldad, donde no hay maldad no hay oscuridad. Era una petición de mi niña interior y yo no quería enfermarla más negándome a hacerlo. Y la encontré....maldije por un tiempo el momento en que topé con ella, era tal como pensaba, por supuesto mi niña las veía y a través de ella yo misma. Se dejó ver porque sabía que yo creía en ellas, son sus normas, pero no por simpatía, al mundo elemental no le gustan los humanos....Inventamos cuentos de hadas, duendes, elfos que conviven con nosotros y ellos rien, se burlan de esos cuentos porque saben que eso es imposible.Hablando con ella me sentía inquieta, ese ser elemental conocía la verdera esencia del ser humano y no me iba a dejar ir sin que yo la descubriera. Me habló de cosas que ellos sólo conocían por haberlas visto en nosotros pero que en su mundo no existían, el odio, la rabia, el rencor, la inhumanidad, los celos....una larga lista que me desconcertaba ¿de qué estamos hechos los humanos entonces? de energía que se renueva a nuestro libre albedrío, pero la pereza hace que utilicemos ese don de manera perniciosa es más cómodo que esforzarse en buscar la luz, no es lo mismo la claridad de una bombilla que la de una hoguera hecha con dos piedras y un palo. No entendí muy bien que quería decirme, toda vez que ella me iba enseñando nuestros muchos oscuros secretos notaba como mi niña se iba debilitando, me parecia increible que su sueño, su hada, ese hermoso ser la estuviera matando.
Cuando me sentí vacía, supe que había muerto, sólo quedaba la mujer....la niña que me mantenía poniendo aún ositos de peluche en mi ropa, se había ido....ví entonces que ella lo sabía y aún así no intenté hacerle daño, se posó sobre mi mano y me dijo que sabía lo que había perdido, pero que precisamente esa pérdida me llevaría a encontrarla. Ahora que conocía la oscuridad del ser humano, sólo tenía que poner luz en cada uno de mis "defectos", ahora tenía la sabiduría para hacerlo.....y nacería una niña nueva, fuerte ya desde el principio....una niña que un día me pediría que buscase un hada....y yo me perdería en un bosque, un bosque que aún siendo de noche resplandecía sólo para nosotras.
Sólo es buscar lo oscuro y quemarlo, la luz que producen las llamas es la que nos guiará desde entonces.
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