ADMITIENDO LÍMITES


"Quisiera poder volar,
pero al aterrizar mis alas estarían doloridas
y entonces mi deseo sería.....poder andar.
"Quisiera poder nadar....
ser una sirena,
pero al subirme a alguna roca
mi cola estaría dolorida
y entonces mi deseo sería....poder andar.
pero al aterrizar mis alas estarían doloridas
y entonces mi deseo sería.....poder andar.
"Quisiera poder nadar....
ser una sirena,
pero al subirme a alguna roca
mi cola estaría dolorida
y entonces mi deseo sería....poder andar.
Empiezo a escribir esto y queda inacabado, me doy cuenta que inconscientemente fijo límites a todo aquello que está fuera de la normalidad....de mi "normalidad". Reducida ésta a algún pequeño paseo, a nadar suavemente, a aprovechar las noches sin insomnio para dormir, el cuerpo casi indoloro para hacer cosas "de personas normales" y lo acepto, ahora ya sí.
He aprendido a reconocer y aceptar donde acaba mi fuerza y donde empiezan mis límites. Lejos de entristecerme, de deprimirme, es un gran alivio para mí.
Es lo primero que aprendí a la fuerza, pues soy muy cabezota: que tengo límites y debo respetarlos si no quiero pasarme una semana en cama.
He aprendido a reconocer y aceptar donde acaba mi fuerza y donde empiezan mis límites. Lejos de entristecerme, de deprimirme, es un gran alivio para mí.
Es lo primero que aprendí a la fuerza, pues soy muy cabezota: que tengo límites y debo respetarlos si no quiero pasarme una semana en cama.
ADMITAMOS NUESTROS LÍMITES PERO SIN DESESPERACIÓN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario