QUE NO ME DIGAN QUE NO....
Asumí las enfermedades, pero nunca las acepté. Lo llevo relativamente bien, pero no precisamente por mí....no molestar, no molestar,...es como un mantra que no dejas de repetirte una y otra vez. finges....finges mucho, tanto que a veces se te nota, que te adivinan el dolor.
Ella era valiente, muchísimo, trabajó hasta casi caer (literalmente) y de repente un día se rompió. Se rompió de tal forma que todo su mundo cambió de forma radical, que su vida se ha convertido en un querer escapar del mundo."No quiero molestar"...."No quiero ser una carga"....esas palabras salen continuamente de su boca cuando tiene fuerzas para hablar.
QUE NO ME DIGAN QUE NO, QUE NO ME DIGAN QUE TODOS SUPERAN ESTO, estoy viendo caer a los más fuertes y me asusto Yo, que siempre fui positiva, que animaba a los demás a seguir adelante en su lucha, hoy me siento una hipócrita cuando lo hago. A quien estas enfermedades nos afectan de tal forma que avanzan a pasos agigantados, perder la moral es directamente proporcional a ese estado. QUE NO ME DIGAN QUE NO, QUE SE PUEDE......MEJOR QUE NO ME DIGAN NADA. Por supuesto agradezco los consejos que de buena voluntad se me han dado, pero ya no me caben más en el cajón donde los guardo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario