
Sí, ya me he dado cuenta de que no puedo correr (entre otras cosas) porque esta enfermedad no me lo permite, pues vale no corro (entre otras cosas). Pero...¿puedo decir algo?
Puede que muchas cosas relativas al físico ya tengan la categoría de tabú para mí, que mi físico manda sobre mis movimientos, está bien....aceptado. Pero hay algo con lo que no va a poder y si lo digo con tanta certeza es porque llevo mucho tiempo haciendo experimentos conmigo misma.
Esta enfermedad no puede con MI MENTE. Al igual que aprendí a no correr con mis piernas, he aprendido a no hacerlo tampoco con mi mente. Antes ésta era una especie de cajón de sastre, siempre activa, siempre pensando, siempre proyectando y a veces sin ser necesario.
Empecé a establecer prioridades, sólo tengo una mente y hay que usarla bien. Debía tener muy claro sobre qué tenía que estar alerta, todo aquello que no podía olvidar, incluso pequeñas cosas cotidianas que podían causar graves desastres y un gran desembolso para el seguro de hogar; me refiero a apagar el fuego al terminar de calentar, a cerrar un grifo....nimiedades en una mente diferente a la nuestra y cosas importantísimas para nosotros.
Para eso están los post-it, esos papelitos pegajosos por detrás son mis grandes aliados y algo más....una frase que recuerdo con mucho cariño de un jefe-amigo-compañero que ya murió: "más vale un lápiz corto que una memoria larga", luego añadía: "ya lo entenderás cuando llegues a mi edad". Me alegra que no haya podido ver que su vaticinio se cumplió 30 años antes de lo que él pensaba.
Solía llevar 40 libros a la vez, ahora no puedo hacerlo, me cuesta concentrarme. Pero qué más da llevarlos todos a una y no enterarnos de nada, que cogerlos uno detrás de otro y hacer trabajar a nuestra memoria, nuestra concentración, nuestra imaginación...no dejar que ninguna neurona entre en coma.
Y así, viendo como funciona el día a día, voy recolocando mi mente, si olvidé bonitos recuerdos, creo otros nuevos y los anoto para que no se me olviden. Ahora sé que yo soy capaz de organizar mi mente. Me ha llevado tiempo, pero se consigue....aunque la verdad es que aún me tachan alguna vez de "loca", benditos sean los cuerdos.
¿Y a qué viene toda está parrafada interminable? No se me ha olvidado nooooooooo...básicamente quería lanzar un mensaje a los Señores Médicos Psicomatizologos, sí, esos que se empeñan en que somatizamos el dolor.
Señores galenos: si nuestra mente es capaz de organizarse aún teniendo un dolor insoportable en nuestro cuerpo ¿creen ustedes qué está tan mal como para que nos cree ese sufrimiento?
Yo, al menos, pienso que no. Si he conseguido medianamente controlar y dominar mi mente (y aún pienso avanzar más) no pienso en absoluto que esa teoría sea plausible...me temo que tendrán que desahuciarla de una vez por todas TODAS, dejarse de acomodar en ella y ponerse a currar, porque no conozco gente más inteligente y más equilibrada que aquella que sufre estos terribles dolores día a día.
DISCULPAD LA EXTENSIÓN, NO ENCONTRÉ LA FORMA DE HACERLO MÁS BREVE (nota: nuevo reto, aprender a RESUMIR textos)
No hay comentarios:
Publicar un comentario