SEGÚN "SALUD MENTAL"........

¿Quién no ha llegado a una habitación y no sabía a que había ido a ella?, ¿a quién no le han asegurado que le han dicho algo y no tiene la más mínima idea?
Veamos cuales son las causas que provocan esto, que consecuencia tiene y cómo podemos ponerle remedio.
Causas.
Las causas que están detrás de estos fallos de memoria pueden ser de lo más variadas, y la mayoría no indica ningún tipo de patología. La principal causa por la que no nos acordamos de las cosas es simplemente porque no hayamos prestado la suficiente atención. La memoria es un sistema complejo en el que podemos diferenciar tres fases. Un primera en la que se codifica la información que hemos percibido por los sentidos, una segunda fase en la que la información que ha sido codificada se almacena en los sistemas de almacenamiento de la información y por ultimo una tercera fase en la que recuperamos la información que previamente hemos guardado. Estos tres sistemas interaccionan entre sí continuamente, y no se podría entender uno sin los otros. Pues bien, habitualmente cuando no nos acordamos de algo que teníamos que hacer suele ser porque no hemos procesado la información de manera adecuada. Pues bien, como ya he dicho detrás de este mal funcionamiento suele estar una falta de atención. Hablando de la memoria hay una máxima que es que NO SE PUEDE RECORDAR AQUELLO QUE NO SE HA ATENDIDO, por lo que en la mayoría de los casos en los que no nos acordamos de algo no es por un problema de nuestra memoria, sino por un problema de atención.
Sin darnos cuenta, en muchas ocasiones estamos atendiendo a cosas que impiden que atendamos a aquello que de verdad nos interesa. Por ejemplo si en un momento determinado estamos muy preocupados por algo (dicho coloquialmente “algo nos ronda por la cabeza”) estamos, de manera indirecta, “saturando” nuestra atención, ya que esta tiene unos recursos limitados y por tanto no podemos estar a tendiendo a diferentes cosas a la vez, de manera que si en alguna ocasión necesitamos prestar mayor atención a algo y no somos capaces de dejar de atender a eso que nos preocupa no procesaremos bien lo nuevo.
Hagamos un ejemplo. Podría decir si En el tiempo que lleva leyendo este artículo se ha producido algún cambio en su entorno.
Probablemente su respuesta sea “no lo sé”...
Dr. Santiago Fernández González Editor y Coordinador de la sección de Neuropsicología
fuente:REVISTA SALUD MENTAL XATIVA (VALENCIA)
Veamos cuales son las causas que provocan esto, que consecuencia tiene y cómo podemos ponerle remedio.
Causas.
Las causas que están detrás de estos fallos de memoria pueden ser de lo más variadas, y la mayoría no indica ningún tipo de patología. La principal causa por la que no nos acordamos de las cosas es simplemente porque no hayamos prestado la suficiente atención. La memoria es un sistema complejo en el que podemos diferenciar tres fases. Un primera en la que se codifica la información que hemos percibido por los sentidos, una segunda fase en la que la información que ha sido codificada se almacena en los sistemas de almacenamiento de la información y por ultimo una tercera fase en la que recuperamos la información que previamente hemos guardado. Estos tres sistemas interaccionan entre sí continuamente, y no se podría entender uno sin los otros. Pues bien, habitualmente cuando no nos acordamos de algo que teníamos que hacer suele ser porque no hemos procesado la información de manera adecuada. Pues bien, como ya he dicho detrás de este mal funcionamiento suele estar una falta de atención. Hablando de la memoria hay una máxima que es que NO SE PUEDE RECORDAR AQUELLO QUE NO SE HA ATENDIDO, por lo que en la mayoría de los casos en los que no nos acordamos de algo no es por un problema de nuestra memoria, sino por un problema de atención.
Sin darnos cuenta, en muchas ocasiones estamos atendiendo a cosas que impiden que atendamos a aquello que de verdad nos interesa. Por ejemplo si en un momento determinado estamos muy preocupados por algo (dicho coloquialmente “algo nos ronda por la cabeza”) estamos, de manera indirecta, “saturando” nuestra atención, ya que esta tiene unos recursos limitados y por tanto no podemos estar a tendiendo a diferentes cosas a la vez, de manera que si en alguna ocasión necesitamos prestar mayor atención a algo y no somos capaces de dejar de atender a eso que nos preocupa no procesaremos bien lo nuevo.
Hagamos un ejemplo. Podría decir si En el tiempo que lleva leyendo este artículo se ha producido algún cambio en su entorno.
Probablemente su respuesta sea “no lo sé”...
Dr. Santiago Fernández González Editor y Coordinador de la sección de Neuropsicología
fuente:REVISTA SALUD MENTAL XATIVA (VALENCIA)
No hay comentarios:
Publicar un comentario