encendiendo la lámpara
de las sonrisas.
El velo de mi melancolía,
la angustia de mi nostalgia,
desaparecieron entonces.
A la luz de mis sonrisas
descubrí por fin,
mi alma,
que permanecía oculta
tras las tinieblas,
todas las que acumulé
a través de las edades.
Cuando me encuentre a mí misma
atravesaré todos los corazones
a todos los que sin querer
hice daño.
Y lo haré con la antorcha
de las sonrisas
que aún quedan
en mi alma.

1 comentario:
Pues eso, bueno.
jjjjj. besazos
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